Frases de Mentiras

Mentir es un arte, un arte muy feo que no se debe de hacer, pero al fin un arte.

El artista de la mentira normalmente es nato, es decir, no estudió para mentir y sin embargo le sale muy bien, pero también se puede aprender, al igual que se puede aprender a detectar las mentiras.

¿Cómo ver a través de la máscara? hay trucos para hacerlo.Cada quien tiene su estilo, como en el póker, todos tratan de mentir pero cada uno tiene su modo de ocultar la verdad, pero sí hay algunas reglas generales que pueden servir de guía, estas reglas son muy flexibles así que hay que tener cuidado de no tomarlas como leyes, son simples reglas.

Si alguien dice “Si no me quieres creer, no me creas”, está mintiendo.

Es más fácil decir eso y terminar la discusión que elaborar una explicación que justifique la mentira que se acaba de decir, además pasa la bolita de la culpa al otro, porque además la persona se “ofende” porque no le creen. Si dijese la verdad se esforzaría más en hacer que le crean.

La mentira es más fácil de creer que la verdad.

La verdad necesita de más esfuerzo para ser creída, necesita de pruebas. La mentira necesita sólo ser dicha para ser tomada como verdad. Así empiezan los chismes.

Si alguien dice la verdad se esforzará más para que le crean, la verdad es algo valioso y por eso vale el esfuerzo de ser contada y probada. La mentira no vale nada, por eso no se le dedica tiempo, no se le invierte más aliento más que el necesario para decir frases de mentira.

En general el mentiroso siente culpa y debería sentir vergüenza, pero no siempre es el caso, así que pasa la culpa y la vergüenza a quien le miente. “¿Me estás llamando mentiroso?”, y lo dicen muy ofendidos con la esperanza de la víctima de la mentira desista de seguir la discusión.

Los interrogatorios de la policía son largos por una razón, la mentira a la larga no puede sostenerse, se requiere de más esfuerzo mental para mantenerla, a diferencia de la verdad, que no requiere de esfuerzo mental, pero sí de tiempo para explicarse y comprobarse.

La mentira se descubre si se examina detenidamente y eso lo sabe el mentiroso, por eso evitará a toda costa dedicar más de un minuto a la explicación de los hechos, cambiará de tema, se ofenderá y tratará de retirarse. No lo dejes ir.

El mentiroso tiene un arma poderosa: la Negación.

Una y otra y otra y otra vez negarán la mentira. Tanto que hasta podemos dudar y pensar que dicen la verdad. El mentiroso nunca aceptará que miente, decía Richard Pryor, un excelente comediante estadounidense: me encontró mi esposa con otra mujer en la cama, y le dije “no es lo que crees”, “¡¿cómo no va a ser lo que creo? te estoy viendo acostado con otra mujer en la cama!” me respondió, “por eso… “, le dije “¿a quién le vas a creer?, ¿a mí o a tus mentirosos ojos?”.

“Tienes que confiar en mí”, es otra de esas frases que ocultan una mentira. Perdón, pero no se puede confiar en alguien sólo porque dice eso. No tenemos porqué confiar en nadie. Y no es que seamos paranoicos, yo estoy suponiendo aquí que no lo somos, pero si alguien nos da algún motivo para sospechar, lo mejor es que nos demuestren que no mienten, así nos callan la boca de una vez y nos dejamos de sospechas.

Por ejemplo, algo muy típico, el marido o mujer que no dejan que su pareja vea el historial de llamadas de su teléfono celular. ¿Por qué no verlo?, ¿Ocultan algo?, “No oculto nada, es que no me gusta que me tengan desconfianza”, ¡ándale, debe de ser eso! No lo es. Están ocultando una mentira. El que nada debe, nada teme, claro, esto en una sociedad justa y estoy asumiendo que el matrimonio o noviazgo es una sociedad justa, es decir, que la pareja no tiene problemas de paranoia.

¿Cómo saber si se tienen problemas de paranoia o si las sospechas son válidas? Bueno, en primer lugar podrías platicarle tus sospechas a un amigo(a) y él/ella y ver qué opina, dos o tres opiniones serán mejor que una. En segundo lugar podrías platicarlo con tu pareja, pídele que te haga ver que estás loco(a) y que son alucinaciones tuyas, que te demuestre que efectivamente las sospechas que tienes son tonterías. Si no quiere… miente.

Este escrito trata en general sobre la mentira, y ya lo he desviado un poco a la infidelidad, pero es que van de la mano, la mentira es inherente a la infidelidad, es decir, sin mentira no hay infidelidad.

Ya en otro escrito dije que el que miente dando excusas, mejor dicho, el que preparó la mentira para excusarse, dará tres explicaciones, y que la tercera será la verdadera. El que miente no para excusarse, sino para ocultar la verdad, dará solo dos explicaciones cuando mucho.

"Cuánto más grande sea la mentira, más gente la creerá" Adolf Hitler, Mein Kampf.

En resumen, el que miente tratará de no dedicarle mucho tiempo a mentir, tratará de hacer sentir culpable a quien le miente y se ofenderá por ser llamado mentiroso.

Y una vez más aclaro: esto es una guía, no son leyes, no siempre el que actúa así miente, pero sí en la mayoría de los casos.

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