Nunca le des la mano a tu prospecto
Cuando uno llega a una cita con un cliente, es lo más normal tenderle la mano para saludarlo.
Muchos vendedores incluso creen que esto vital, creen que por dar la mano efusivamente se ganarán la simpatía del cliente, creen que obtienen la atención porque fuerzan a que los miren, o que obtienen algo por el simple contacto físico, desde mi punto de vista: se equivocan.


